La política es protagonista de alianzas inesperadas y efímeras, en cada año eleccionario fuerzas que parecen antagónicas terminan en variopintos rejuntes que parecen obras de algún artista plástico en lugar del resultado de la ingeniería electoral de un comité de campaña. El caso que nos ocupa en este informe no escapa al asombro y aporta un un intento desesperado de parte de dos dirigentes que temen arribar a la costa definitiva de su ocaso político.

Se trata del Munrra del sindicalismo Armando Cavalieri por un lado y del presidenciable a la fuerza Horacio Rodriguez Larreta por el otro. Los dos dirigentes tienen necesidades en común que los acercan más allá de las manifiestas diferencias que los enfrentaron años atrás. 

El alcalde de la Ciudad de Buenos Aires sabe que la transformación tiene fecha de vencimiento en el distrito que gobierna ya que no puede constitucionalmente presentarse a una nueva reelección. Por su parte el “Gitano” amaga con el retiro a sus 87 años de vida con la misma cintura política de sus años mozos, los amagues del ex militante de Palabra Obrera siguen desorientando a extraños pero fundamentalmente a propios. Más de uno en la sede de moreno 625 se probó el saco de secretario general de los mercantiles en los últimos meses, confiado de que finalmente esta vez sería la última  jugada de Cavalieri, sin embargo como sucede cada 4 años desde hace más de 30 años en el sindicato de comercio, a último momento, con una gambeta política fuera del manual el hombre del piso 12 sorprende con 4 años más a pedido del “público”.

Un ex dirigente y delegado sindical del sindicato de comercio afirmó que Cavalieri le dijo que él era siempre oficialista, pero no tenía la culpa que los gobiernos pasen. La máxima, que aplica a casi la totalidad de la dirigencia sindical, hoy encuentra a Cavalieri en un acercamiento forzado hacia el jefe de gobierno Larreta. No los une el amor, está más que claro, sin embargo vale la pena aclarar que no solamente el espanto consagra esta unión, el ex funcionario del pami encuentra en las arcas mercantiles razones más que suficientes para sumar a su fórmula presidencial a “Armando”. Los fondos frescos que garantizaría el piso 12 de Moreno 625 resultan imprescindibles para Horacio, ya que deberá enfrentar un 2023 costosísimo si quiere tener una chance real de convertirse en un dirigente de alcance nacional y disputar un lugar en la carrera por una vacante en Casa Rosada. 

No podemos dejar a nadie afuera, se justifican en OFF desde el gobierno de CABA con La Pelota Sindical, los encargados de desmentir o afirmar lo que en los hechos es una alianza que tiene varios años de funcionamiento y que fue especialmente impulsada por Cavalieri desde 2019. El gitano tampoco tiene margen para dejar a nadie afuera y mucho menos cuando su principal rival, 4 años después de enfrentarlo, arremete una vez más y va por la revancha en las elecciones de este año en el gremio mercantil. Hiperquinético, Muerza sostuvo dos encuentros de peso específicos para sus aspiraciones, en Cañuelas charló a gusto con el presidente Alberto Fernández a quién reiteró su pedido de elecciones transparentes y en paz. Días después fue recibido en su despacho por una pieza fundamental para que su pedido se cumpla. Aníbal Fernández recibió a Muerza y volvió a escuchar el pedido de elecciones transparentes y en paz. Oficialmente el gobierno dejó trascender que le garantizó a Muerza que no habrá ninguna creatividad institucional que le de ventajas extra electorales a Cavalieri como sucedió en 2018.

Cavalieri y su entorno se enteraron con horror de las audiencias de Muerza con los Fernández, el propio Cavalieri visitó al presidente más de una vez, a pesar que tiene indicado reducir al mínimo su movilidad. Según fuentes del oficialismo mercantil, El hombre del piso 12 buscó una vez más ofrecerse de oficialista eterno al presidente quién lo recibió con educación, distancia y sin tomar ningún compromiso al ofrecimiento del octogenario dirigente. 

La frialdad de la Casa Rosada es uno de los principales motivos que apuraron a Armando a definirse por la jóven promesa de la política argentina Horacio Rodriguez Larreta. Esta unidad en acción del intendente porteño y el hombre del piso 12 es lo que llevó a Larreta a utilizar toda la infraestructura del sindicato de comercio ofrecida por Cavalieri para su uso y piacere en los últimos meses. 

La situación es delicada y los plazos se acortan a cada minuto. Cavalieri no tiene mucho más tiempo para dilatar el llamado a la asamblea de junta electoral, paso obligado para iniciar el posterior llamado a elecciones. Armando busca a contrarreloj garantizar la paz social con Muerza, quién mostró cada vez que pudo la base social que lo acompaña. Cavalieri quiere evitar un nuevo megaoperativo policial apostado para impedir la participación de los trabajadores y trabajadoras de comercio identificados con el espacio político de Muerza. El ensayo de diciembre del 2021 tuvo un final preocupante para Cavalieri quién tuvo que amagar que se suspendía la asamblea para esconderse por unos minutos y luego volver a escena y votar junto con un centenar de jubilados y empleados del sindicato la asamblea de memoria y balance, mientras afuera de la carpa ubicada en parque norte la policía de la Ciudad, en concupiscencia con un ejército de barras brava identificados con el club River Plate, impedía el ingreso de las columnas de la agrupación Granate Morada. 

Larreta le cumplió a Cavalieri y el operativo le permitió al gitano evitar llegar al ministerio de trabajo flojo de papeles. La situación actual es más frágil, el gobierno nacional mira y Armando tiene menos margen de acción para una gambeta inesperada. 

Sin embargo a pesar de la situación desfavorable Armando sigue siendo Cavalieri y el hombre de los mil trucos quizá guarde uno más para lo que dicen será su última función, aunque nadie seriamente se lo crea. La noticia, por supuesto, continúa en desarrollo.

 

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